Que decir de esta tierra que no haya dicho ya, que escribir sobre el paraíso que no se haya escrito. Para mi Galicia y Asturias son como la tierra prometida, lugares sonde el tiempo no pasa, donde los sentimientos se convierten en corrientes de aire que se escapan por la ventana de la sensibilidad, donde el mar escucha tus pecados y donde el color verde purifica tu alma. Estos 8 días he disfrutado de bosques de eucaliptos que te negaban la visión del cielo, de playas desiertas que te servían para crear una comunión perfecta con el mar, de acantilados que parecían pedir perdón, de tierras incorruptas que saben que perecerán por el poder del dinero y de islas que por un momento te hacían parecer un pirata. He sentido por momentos la sensación de libertad que sentía William Wallace correteando por los valles de Escocia entre acantilados y verdes bosques.
No voy a escribir sobre lo mas destacado de la zona, porque para eso ya hay
millones de paginas y de oficinas sobre turismo, solo quiero destacar que allí
encuentro lo que aquí echo en falta, que allí me olvido de trabajos indeseados,
de caravanas interminables, de humos penetrantes, de gentíos arrolladores.
ya estoy contando los días para volver, y por supuesto sigo contando los días
para, algún día poder vivir allí………..
Estos ocho días también han sido independencia, ha sido compartir la vida
con ella, ha sido bebernos a morro cada segundo, sentir que los corazones
latían juntos, en ocasiones en una perfecta sincronización, ha sido la sensación
de que solo tu controlas tu vida, de que tu decides hacia donde va cada día.
tengo la sensación de que necesito independizarme, pero por desgracia el
banco no acepta sensaciones a crédito………….